Cuando el problema no es el precio

La indecisión casi siempre tiene raíz emocional

“Lo voy a pensar.”

Frase clásica.

Muchos responden defendiendo precio.
Otros presionan.
Algunos se rinden.

Pero la indecisión rara vez es económica.
Casi siempre es miedo a equivocarse.

Hay dos formas de abordar esto sin empujar:

Primera: cambia la conversación.
“¿Qué parte te genera más duda en este momento?”

Segunda: reduce el riesgo percibido.
“Si avanzamos, ¿qué tendría que pasar para que sientas que fue una buena decisión?”

Y algo importante:

No entres en modo descuento.
No asumas que el problema es dinero.

 

¿De que otro tema te gustaría que te hablara en mi newletter?


Claudia Ruiz

Reply

or to participate.