Deja de perseguir comisiones

Deja que el cliente hable.

Se nota a leguas cuando alguien entra a una reunión con el signo de pesos en los ojos,  Se siente en la urgencia, en la forma en que interrumpe para meter sus beneficios  y en cómo ignora las dudas del cliente.

Esa energía de "necesidad"  es el mayor repelente de negocios de alto nivel.  Los clientes huelen la desesperación y, por instinto, se alejan o empiezan a exigir condiciones injustas.

Un socio estratégico, en cambio, entra a la sala con la mentalidad de un médico.  Su objetivo no es vender la medicina,  sino diagnosticar si realmente puede ayudar al paciente.

Incluso, un verdadero socio se atreve a decir: “Mira, por lo que me cuentas,  mi servicio no es lo que necesitas ahora”.  

Esa honestidad brutal genera más confianza y, más cierres a largo plazo que cualquier técnica de persuasión.

Cuando dejas de preocuparte por tu meta del mes, y empiezas a ocuparte del éxito de tu cliente,  el dinero deja de ser el objetivo para convertirse en la consecuencia natural.

En tu próxima llamada, haz una pregunta de descalificación: "¿Por qué crees que nosotros somos la opción correcta y no alguien más barato?".

 

Buen fin de semana, nos leemos el lunes,


Claudia Ruiz

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