Ocupado no es lo mismo que enfocado

Y en ventas, la diferencia pesa

Hay días en los que no paras.
Reuniones.
Mensajes.
Correos.

La agenda llena.
La cabeza agotada.

Y aun así, al final del día,
la sensación no es de avance.

Estar ocupado genera alivio momentáneo.
Da la impresión de movimiento.
De productividad.

Pero el foco funciona distinto.

El foco implica elegir.
Decidir qué conversaciones sí.
Y cuáles no.

Implica cerrar temas.
No solo abrirlos.

Muchas veces el cansancio no viene del trabajo,
sino de la falta de dirección.

Conversaciones que se alargan.
Seguimientos que no llevan a nada.
Temas que siguen abiertos por inercia.

Eso ocupa tiempo.
Pero no construye avance.

La diferencia entre estar ocupado y estar enfocado
no está en hacer más,
sino en decidir mejor.

¿En qué parte de tu semana estás muy ocupado…
pero poco enfocado?

 

 Que tengas conversaciones más claras esta semana,

 

¿De que otro tema te gustaría que te hablara en mi newletter?


Claudia Ruiz

 

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