- Claudia Ruiz
- Posts
- ¿Te incomoda el silencio?
¿Te incomoda el silencio?
¿sabías que tu pausa te puede dar más autoridad?
Hay un momento crítico en toda negociación: justo después de lanzar el precio o de hacer una pregunta que invita al compromiso. Es ese segundo donde el aire parece ponerse tenso.
La mayoría de los negociadores sienten una ansiedad casi física por llenar ese vacío. Empiezan a justificar el costo, a ofrecer un valor agregado que no les han pedido o a repetir beneficios que ya dijeron.
Creen que si no hablan, pierden el control de la situación. Pero la realidad es que el silencio es el espacio sagrado donde el cliente procesa la información y toma su propia decisión.
Si interrumpes ese momento, estás interrumpiendo su pensamiento. Estás demostrando que tienes prisa por cobrar, y nada espanta más a un cliente de alto valor que la desesperación del otro lado.
Aprender a callar y sostener la mirada (o la pausa en el teléfono) es la mayor muestra de seguridad que puedes dar.
Quien confía en lo que entrega, no necesita rellenar el silencio con excusas.
Para que la próxima vez puedas sostener ese silencio con más calma, recuerda tres cosas:
Primero, no corras a justificar tu precio. Si ya explicaste el valor, repetirlo desde la ansiedad puede debilitar tu posición.
Segundo, respira antes de hablar. Ese pequeño espacio te ayuda a responder desde la seguridad, no desde la incomodidad.
Tercero, deja que el cliente piense. No todo silencio es duda; muchas veces es el momento en que la persona está procesando una decisión importante.
Feliz fin de semana!
Claudia Ruiz
Reply